Es la duda que frena a más gente: “¿y si me cortan la luz?” o “¿me van a cobrar por cambiarme?”. La respuesta corta es no a las dos. Aquí está el porqué, sin tecnicismos.
Comercializadora y distribuidora no son lo mismo
Esta es la idea que lo aclara todo:
- La distribuidora es la dueña del cable y los contadores de tu zona. No la eliges tú y no cambia: es siempre la misma.
- La comercializadora es la empresa que te vende la energía y te manda la factura. Esta sí la eliges tú, y es la que cambias.
Cambiar de comercializadora es, básicamente, cambiar quién te factura. La luz sigue llegando por el mismo cable de siempre.
Por eso no hay corte ni obra
Como el cable y el contador no se tocan, el cambio es puramente administrativo:
- No hay corte de suministro. Ni un segundo.
- No viene ningún técnico a tu casa.
- No hay obra ni cambio de contador.
De hecho, no notarás nada el día del cambio salvo que, a partir de la siguiente factura, la emite tu nueva compañía.
¿Tiene algún coste?
El cambio de comercializadora es gratuito. No se paga por darse de alta con la nueva ni por darse de baja de la anterior (salvo que tuvieras una permanencia firmada; por eso conviene mirarlo).
En Costa Energy trabajamos sin permanencia: si en algún momento no te compensa, te vas sin penalización.
Cómo es el cambio, paso a paso
- Nos mandas tu factura. Una foto por WhatsApp basta: ahí está todo lo que necesitamos (CUPS, potencia, consumo y tarifa actual).
- Estudiamos y te damos números. Te decimos cuánto ahorrarías y con qué tarifa, sin compromiso.
- Lo tramitamos nosotros. Si te encaja, hacemos el cambio por ti. Suele estar activo en pocos días y sin que muevas un dedo.
¿Y si me arrepiento?
Tienes derecho a cambiar de nuevo cuando quieras. El mercado libre está pensado para que puedas moverte; nadie te ata a una compañía.
Si te rondaba el cambio pero te frenaba el miedo al corte o a la letra pequeña, ya ves que no hay motivo. En Costa Energy te estudiamos la factura gratis y te lo explicamos claro antes de que decidas nada.